Memo

Todo lo necesario para la asamblea del 6. Los universitarios tenemos problemas más grandes que el estado contable de los gremios, pero algo hay que hacer.

ACTUALIZACIÓN 4 mayo 2026

Corren litros de saliva nodocente diciendo que vamos a recuperar el gremio. Reacción pavloviana a los procesos electorales. Aunque no se precise recuperar qué, cómo ni con quiénes, la expresión es bienvenida.

La pregunta que siempre queda afuera es cuándo vamos a recuperar el bienestar gremial. Es una pregunta incómoda porque, retóricamente, traza una línea temporal que involucra más que el pasado y el futuro: introduce en la ecuación de salvataje al odioso presente. Y cuando hay genuina convicción y determinación, ese cuándo es hoy, ¿por qué esperar? ¿esperar qué?

Ahora mismo, mientras hablamos de recomponer lo roto —siempre por otros—, se incumplen reglas básicas de funcionamiento sindical. La comisión directiva, una vez más, no puso a disposición el documento de memoria y balance que se tratará en la asamblea del 6 de mayo.

Es lícito pensar que este asunto es de interés para el claustro porque, si hay algo tangible para el nodocente, es la guita, mucho más que la política. Especialmente, porque es más sencillo de medir, reconocer, discutir y —en teoría— de reparar.

Esta conducta ilícita es tradición en el sindicalismo cegetista, naturalizada con un triste «no pasa nada, todos lo hacen así». Pero las excusas no terminan de convencer cuando se trata de conducciones como la de Vallejos, que se endeudó por una fiesta, pagó a hurtadillas 3 años de alquiler de la secretaria adjunta, dilapidó dinero en el sistema GEOs y aumentó el gasto de movilidad y participación en congresos de Fatun de los que poco sabemos y nunca enviamos un mandato. Un caso desesperante es el de los compas de la UNNE.

Regularizar el funcionamiento gremial no es solo una cuestión formal. Parte de la actual conducción y del cuerpo de delegados se presenta a estas elecciones, y lo que hoy se tolera mañana se repite. La transparencia y la disciplina no son virtudes abstractas: son condiciones para construir confianza y sostener al gremio como herramienta de defensa colectiva.

El período electoral parece reactivar el interés por la vida sindical, pero también expone una contradicción persistente: la preocupación convive sin conflicto con la inacción. Se critica, se señala, se comenta, se sabe, pero no se actúa. La paradoja fatunera de estar alerta y al mismo tiempo dormitar.

Aprovechemos ese entusiasmo e interés por nuestro gremio —aunque suframos un desgarro de fe— revisando antecedentes y preparándonos para la asamblea a la que llegaremos sin el documento que debería estar a consideración de los afiliados.

Apunto algunas citas y enlaces a fuentes relacionadas con los estados contables de años pasados.

Además de los últimos documentos de memoria y balance (2024, 2023 y 2022), agrego la memoria del periodo 2020 porque ayuda a ver cómo se configura la palabra política gremial nodocente año a año. Spoiler: nunca se critica a las autoridades, solo son blanco de adulaciones.

Quizás sea innecesario subrayar que, cuando se habla de palabra política, se trata de la expresión pública —asumida— sobre la condición comunitaria que afecta al claustro. Esto no incluye dichos privados o expresiones etéreas: se refiere a un sindicato o agente político que habla fuerte y dice esta boca es mía.

Comparto también una carpeta con toda la documentación reglamentaria de Apunam y otras relacionadas.

El repaso muestra una trayectoria deficitaria en la administración de la conducción actual. La presentación en moneda homogénea facilita la comparación y permite estimar la pérdida de poder adquisitivo; aun así, puede requerirse el detalle en moneda nominal para un análisis más coyuntural. Aquella economía de 2023 que la comisión creía que se ordenaría en seis meses sigue presente junto a una recesión que ya no sabe cómo mantenerse dentro del clóset, enmarcar la economía gremial en el presente ayudaría a entender por qué no nos alcanza ni para los útiles escolares.

Quienes no estén habituados a estas revisiones, podrán identificar puntos clave para indagar en la asamblea: ítems nebulosos como gastos administrativos, varios, viáticos, mantenimiento, etcétera.

Quienes tengan más habilidades para las lecturas contables seguramente sacarán conclusiones nítidas y precisas que, si las socializanCon gusto pueden hacerme llegar sus observaciones para socializar en este sitio., podrían aportar a un diagnóstico colectivo.

Quienes tengan genuina preocupación por el incumplimiento del estatuto gremial, pueden contar conmigo para presentar formalmente el reclamo.

Si hay inquietudes, preocupaciones y conocimiento de lo que sucede, ¿por qué no expresarlas y hacer algo ahora mismo?

Hagamos que el silencio y la inacción dejen de ser una opción razonable. Nunca es tarde para dejar de ser memo.

Memoria y balance 2024

«El Consejo Profesional de Ciencias Económicas (...) entregó este material al gremio en el día de hoy (5 de mayo de 2025). Por razones a esclarecer, se convocó a la asamblea (7 de mayo) para su revisión antes de tener el material disponible, incumpliendo una vez más el estatuto gremial que establece dar a conocer la documentación a los afiliados 30 días antes».

«Ni bien comenzó la jornada (11 am) se mocionó aprobar el balance bajo el supuesto de que todos leyeron el documento. Lo cierto es que buena parte de los presentes pudo acceder al material minutos antes de la asamblea, vía QR».

«Entre todas las consultas y cuestionamientos, la más significativa fue sobre el ítem Gastos Administrativos Varios (...) Luego de que los asambleístas insistieran reiteradas veces, la Comisión Directiva reveló que ese apartado contiene el alquiler del departamento de la secretaria adjunta».

«Finalmente, tras indagar un poco más, el secretario de finanzas manifiesta que el costo del alquiler ronda los 650 mil pesos. Lo hizo de palabra, sin mostrar factura ni contrato de alquiler».

«Tras la lectura de la memoria gremial, se observó la ausencia de menciones sobre el Gobierno universitario (...) es incapaz de abordar al Gobierno universitario, nuestra patronal, ni siquiera para caracterizarlo. Menos aún, problematizar y criticar».

«El balance se aprueba y, sobre el cierre, se reprochó la ausencia de parte de la Comisión Directiva, entre ellas, la secre gremial. También se reflexionó sobre la poca participación de los afiliados y se sugirió agregar al balance anual un apartado dedicado al desempeño del cuerpo de delegados».

(2025, 8 de mayo). Informe Delegado General SGEU.

Memoria y balance 2023

«El balance anual fue pautado para fines de abril, sobre el cual pedí mayor detalle de los gastos de funcionamiento del sindicato (vehículo, comida, combustible, alojamiento, viáticos en general, etcétera) (...) para tener plena conciencia de la realidad financiera del sindicato en contexto de ajuste».

«mañana 25 de abril es la asamblea para presentar la memoria y balance gremial. Cualquier afiliada/o puede participar, conocer y acceder al documento que contiene el balance. Un llamado a Asamblea es justificativo suficiente para abandonar el puesto de trabajo».

«en la asamblea del 25 de abril se presentó el balance del periodo enero 2023-diciembre 2023. La concurrencia de afiliados fue bajísima, tanto como los cuestionamientos y consultas sobre la situación financiera y patrimonial del gremio».

«Este estado de situación es crítico y se refleja en los recortes y ajustes que se están aplicando en prestaciones y actividades, teniendo como explicación general la crisis económica argentina».

(6 de mayo de 2024). Informe Delegado General SGEU.

ACTUALIZACIÓN 4 mayo 2026

El equipo que conduce Apunam entregó el documento de memoria y balance 28 días fuera del plazo establecido en el Estatuto gremial. Apenas 48 horas antes de la Asamblea Ordinaria. Ya veremos qué excusa ridícula ensayan esta vez.

Sobre el balance

Tiene poco sentido detenerse en cada tabla: a los incumplimientos y desprolijidades habituales se suma ahora que el balance fue avalado por un solo integrante de la Comisión Revisora de Cuentas.

Esta comisión, como la directiva y cualquier órgano de contralor constituido por voto, funciona como cuerpo colegiado. Sin la mitad más uno de los avales, o sin alcanzar el quórum necesario para su legitimidad, la comisión no existe.

No hubo comunicados oficiales que informen renuncias o fallecimientos de los integrantes faltantes —dos titulares y tres suplentes—. Pero si algo de eso hubiera afectado su conformación, el camino correcto era llamar a elecciones.

Sin embargo, el equipo conducido por Vallejos y Rojo decidió, una vez más, hacerse el distraído y probar si puede zafar. Total, ya viajaron, comieron, pagaron alquileres personales y consiguieron sus promociones laborales.

El nombre que exponen en esta tramoya es el de Miguel Nieves, candidato por la Lista Verde, encabezada por Lía Rojo, junto a otros integrantes del staff todavía en funciones. A pesar de todo, pretenden seguir conduciendo Apunam. Fue el único revisor que no demostró disconformidad cuando escondieron el alquiler personal de la secretaria Caballero en el ítem Gastos administrativos.

Si no respetan las normativas —o si ni siquiera las conocen— es por desidia y holgazanería, pero también por la baja calidad política del claustro. Los pícaros prosperan donde el desinterés de los afiliados por su gremio es la regla.

No es casual que las irregularidades se sostengan gestión tras gestión. Hay, al menos para una mayoría silenciosa, un sagrado pacto tácito de alternancia: turnarse cargos entre picardías y carroñeo. Incluso quienes renunciaron a esta comisión directiva lo hicieron sin denunciar nada y sin llevarse nada a cambio. También entre los afiliados que no confrontan o, peor, los eligen.

Más allá de esta conducción, este modelo cachivache puede repetirse indefinidamente si no se le pone freno. Primero en las urnas; después, con participación y crítica constante.

Sobre la memoria

La memoria política 2026 es tan pobre que apenas amerita comentario. Lo único destacable es el agradecimiento a Mirtha, la administrativa jubilada que siempre recibió mis tantas notas con una sonrisa.

El resto es poco más que un comentario de parada de colectivo sobre la coyuntura nacional. Del plano provincial y universitario, ni una palabra. Para los herederos de Picaza, esos mundos no existen.

  • A pesar de haber sido solicitado el año pasado, no hay balance alguno sobre el funcionamiento del Cuerpo de Delegados. Tampoco se menciona el año sabático que se tomaron en 2025 con los plenarios, demasiado estrés para la comisión directiva y los delegados.
  • Silencio absoluto, también, sobre el papel de las autoridades universitarias y provinciales en el acompañamiento del ajuste. Otra comisión que se despide sin haber pronunciado una sola frase antipatronal.
  • No existe ninguna referencia a la relación con Fatun, federación a la que se le transfieren millones de pesos anuales y por quien financiamos las visitas de la dirigencia local, especialmente de los congresales. Aún así, nunca hubo mandato enviado; tampoco informes. Ojalá hayan disfrutado el paseo.
  • Nada se dice sobre las renuncias de sus propios integrantes, sobre la comisión ad hoc para los reglamentos ni sobre la realidad inmediata del gremio.
  • Tampoco hay revisión de la comunicación —reducida, en general, a repostear contenidos de Fatun— ni del pobre discurso político. Pero, claro, eso ya sería pedir demasiado.

Fuentes directas

Memoria y Balance 2026 (p. 2025)

Anexo MyB 2026 (nominal)

Memoria y Balance 2025 (p. 2024)

Memoria y Balance 2024 (p. 2023)

Memoria y Balance 2023 (p. 2022)

Fuentes complementarias

Documentos Apunam y otros

Alquiler (2025, 27 de ago)

Correo Delegado SGEU (2024, 5 de abr)

Informe Delegado SGEU (2024, 6 de may)

Resumen Delegado SGEU (2023, 19 de dic)

Fuentes indirectas

Asambleas (2025, 8 de may)

Plenarios. (2025, 26 de ago)

Casos (2025, 1 de jul)

Aviso urgente

PICÁ y MIRÁ

Fijate bien las condiciones antes de engolosinarte con esta liquidación irracional de mi biblioteca.